- Voz: Jaime López
- Música: Polka Madre
- Coros: Laura De Ita, Eric Bergman, Enrique Pérez
Te digo que uno recuerda a las mujeres por detalles insospechados. Son momentos, son gestos; muchas veces son ambos. Diría que son algo así como polaroids involuntarias que uno toma sin darse cuenta. Y una sola mujer está cargada de tantos retratos que si se trajeran tatuados en el cuerpo –como se sienten–, serías candidato a freak de circo. La memoria es amplia, y una mujer –en los recuerdos–, inevitable como los fantasmas en las casas viejas.
Cuando aprendes, los recuerdos con mujer se vuelven una bendición. A pesar de que te arrastren por el piso, aun cuando te duelan.
Aun cuando quieras extirparlos como si se trataran de una muela.
Te lo decía antes: los recuerdos son lugares que se vuelven mujeres, que se vuelven lugares. Y por esa relación, uno va guardando en el interior lugares luminosos y lugares coloridos. O esos otros que, por abundantes, se piensan a cuentagotas: los tristes, los amargos; los que se sienten en la boca del estómago a manera de melancolía y duelen tanto que a veces espantan.
Tristes o alegres, estos lugares te persiguen el resto de tu vida y de cuando en cuando demandan tributo. Entonces te lanzas a mirar por las ventanas hacia la nada (porque las ventanas son, creo, el único lugar permitido para escaparte sin tener que dar explicaciones). Entonces divagas.
Y los lugares que son mujeres, y las mujeres que son lugares se te confunden en la memoria.
Hay, por eso, avenidas que llevan curvas y barrios de risas.
Hay chimeneas como caricias y vecindades que dicen adiós. Cada puerta huele a su perfume y los autos no se mueven porque son, en realidad, tapiz, terciopelo que cubre su piel. Cada adoquín es una pestaña y no sabes si esos árboles que sobreviven al asfalto son héroes o el deseo disfrazado.
Te digo: uno recuerda a las mujeres por detalles insospechados. Son polaroids involuntarias que atrapan el recuerdo.
Y cuidado con ignorarlas; cuidado con no prestarles la atención demandada porque un día, el más insospechado, toman vida propia. Ciertos recuerdos en mí, por ejemplo, declararon la guerra a una ciudad y arroparon a otra cerquita del corazón sin que yo me diera cuenta.
Son lugares que son mujeres que son lugares.

6 mensajes
Muchas felicidades jaime, ya que desde nuestra amada, y rocanrolera preparatoria 5, se te notaba todo ese talento que a lo largo de tu carrera has demostrado, hojala y algun dia podamos recordar aquellos años.
jaime todo
lo que haces
es de muy buena calidad
que bien
que artistas como tu participen en
estos proyectos
como dijo Calamaro
“Gracias Jaime…”
Esta y dos rolas más me gustaron para compartirlas con mis alumnos del Cobacha, acá en Tijuana, pa’ que vean y vivan el palcer de la lectura y la música combinadas.
Felicidades!
Avenidas y caricias, junto con Que se salven todos menos usted y Orquestas del corazón fueron los materiales que más me gustaron y que compartiré con mis alumnos de preparatoria en el Cobach. ya les diree qué efecto causaron en ellos, ojalá disfruten la lectura combinada con música.
Dondequiera que navegue, sr Jaime López, a sus pies este lobo loco, por hacer de este texto maravilloso, una joya mejor pulida..
Dondequiera que navegue, sr Jaime López, a sus pies este lobo loco, por hacer de este texto maravilloso, una joya mejor pulida… Gracias tambien sr Alejandro Páez desde luego
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